El mundo empresarial colombiano está de luto. José María Acevedo Alzate, el legendario fundador de la compañía de electrodomésticos y gasodomésticos Haceb, falleció en la tarde-noche de este lunes a la impresionante edad de 106 años. Conocido como el “decano de la industria paisa”, su partida deja un vacío inmenso y un legado de emprendimiento, humanismo y visión que transformó los hogares del país.
Haceb prosperó gracias a la calidad y el precio de los productos, y se expandió en los años posteriores, lo que le permitió convertirse en una empresa multinacional que fabrica electrodomésticos.
Fuentes cercanas a la familia confirmaron que don José María, quien había celebrado sus 106 años el pasado 2 de agosto. Falleció rodeado de sus seres queridos en una ceremonia privada en su residencia. Aunque las causas específicas del deceso se desconocen, se atribuyen a los achaques naturales tras más de un siglo de vida ejemplar.
De un taller a la cima industrial
La historia de don José María Acevedo es la muestra de la esencia del emprendimiento colombiano. Nacido en Medellín en 1919 y sin haber terminado la primaria debido a las limitaciones económicas, su destino no fue un obstáculo, sino un motor. Comenzó a trabajar a los 10 años, vendiendo naranjas, y su curiosidad técnica lo llevó a ser mensajero en un taller de reparaciones eléctricas. Con la sola observación, aprendió el oficio hasta ganarse una reputación: “lo que yo hacía, no tenía que volverse a arreglar”.
Ese aprendizaje autodidacta culminó en 1940, cuando con solo 21 años fundó el Taller Eléctrico Medellín, la semilla de lo que hoy es Haceb. El pequeño negocio familiar se formalizó como Industrias Haceb en 1962. Transformándose en una compañía líder que hoy emplea a más de 3.500 trabajadores y cuya planta principal se ubica en un parque industrial en Copacabana.
Un legado de humanismo y educación
La filosofía de don José María trascendió la producción de neveras, estufas y lavadoras. Su célebre frase: “Cuando uno no tiene la oportunidad de estudiar, queda condenado a estudiar toda la vida”. Se convirtió en el pilar de la cultura organizacional de Haceb, promoviendo la educación continua, la innovación y el desarrollo colectivo.
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Hasta hace pocos años, el empresario continuaba siendo el alma de la compañía. Se transportaba en su icónico Renault 4 blanco especialmente adaptado, recorriendo las plantas y conversando con sus colaboradores, a quienes consideraba su público primordial. En su comunicado, Haceb recordó a su fundador como «un hombre hecho a pulso que emprendió su empresa, movido por la necesidad de apoyar a su familia. Nos deja la responsabilidad de continuar una historia marcada por el liderazgo, la calidad y el servicio”.
Admiración nacional
El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, describió a Acevedo como “un símbolo del trabajo, la disciplina y el amor por Antioquia y Colombia”. Agradeciéndole por “inspirar a tantas generaciones con su ejemplo y su visión. Por su parte, María José Bernal, directora ejecutiva de Fenalco Antioquia, resaltó que “Su ejemplo de constancia y tesón perdurará por siempre. Se va un gran referente antioqueño”.
La influencia de Acevedo se extiende más allá de Colombia. Haceb tiene presencia en 26 países, incluyendo Estados Unidos, México y Ecuador. La noticia del deceso generó una oleada de mensajes de admiración. Colombia despide con respeto y gratitud al empresario más longevo del país. Cuyo legado permanecerá vivo en cada electrodoméstico y en la cultura de trabajo y humanidad que forjó en la gran familia Haceb.





