La resiliencia tiene sabor a tradición en el Urabá antioqueño, y el mejor ejemplo de ello es Bertilda Murillo. Esta emprendedora logró transformar el patio de su casa en el barrio Juan XXIII de Turbo, en un templo conocido como «Las Ricuras de Bertilda». Sin embargo, el éxito del que goza hoy en día su negocio es el resultado de haber superado una de las pruebas más difíciles de su vida.
La morcilla incorporó ingredientes locales como el arroz, el comino y hierbas criollas, volviéndose un pilar de la famosa bandeja paisa y la fritanga
Hace más de tres décadas, la realidad de Bertilda era abrumadora, ya que se encontraba atrapada en un peligroso y asfixiante círculo financiero al deberles dinero a 20 prestamistas de «gota a gota» de manera simultánea. Lejos de rendirse, la mujer decidió aferrarse a su sazón y a su inquebrantable fuerza de voluntad para salir adelante por sus propios medios.
Las Ricuras de Bertilda
Con el único objetivo de saldar sus cuentas, Bertilda empezó a cargar pesados baldes llenos de morcilla sobre sus hombros, recorriendo las calles del municipio. Con el fin de vender su producto de forma ambulante. Peso a peso y deuda por deuda, fue pagando rigurosamente cada una de sus obligaciones hasta quedar completamente libre, demostrando una tenacidad admirable.
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Aquel fogón que encendió hace 30 años por pura necesidad económica se ha convertido hoy en el sitio más querido y reconocido de la zona. Cada tarde, los habitantes de Turbo y los visitantes de la región hacen largas filas atraídos por la calidad de sus preparaciones artesanales.
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En su concurrido menú destacan los chorizos caseros, el bofe, la costilla, el chicharrón y la tripita, manjares que prepara diariamente con dedicación. La joya es su famosa morcilla, la cual sirve acompañada de crujientes tajadas de plátano verde en un generoso plato bautizado como el «Bertildazo». La historia de Bertilda Murillo es el reflejo del espíritu trabajador del pueblo turbeño, donde un patio familiar mutó en un referente culinario imperdible. Su negocio alimenta la esperanza de un municipio que ve en ella el vivo ejemplo de que es posible vencer las adversidades con dignidad.


