El Carmen de Viboral se prepara para vibrar al ritmo de los cuerpos, las historias y las emociones que solo la danza sabe narrar sin palabras. Durante tres días, del 25 al 27 de abril, este municipio del Oriente antioqueño será escenario del XVII Festival Andanzas, un encuentro donde más de 230 artistas se reunirán para celebrar el movimiento como lenguaje universal. En teatros, bibliotecas, parques y salones, la danza contemporánea, urbana, folclórica y moderna llenará de vida cada rincón del pueblo.
El evento no solo es una plataforma para la exhibición artística. También es un espacio para el aprendizaje, la reflexión y la memoria cultural. Con talleres, conversatorios y un concurso nacional, Andanzas se consolida como una cita imprescindible en la agenda cultural de Antioquia. “No se trata solo de bailar, sino de conectar con nuestras raíces y emociones”, expresó Bray Castañeda, facilitador del taller de salsa y bachata que se dictará en el Instituto de Cultura.
Ritmo en cada calle, arte en cada escena
Desde el viernes, los escenarios del Instituto de Cultura, el Teatro Tespys y Ballet House acogerán presentaciones de colectivos artísticos de diversas regiones del país. Las piezas “Sombras”, “Vituperio” y “Sabré olvidar” abrirán el telón con propuestas íntimas y cargadas de expresión. Al día siguiente, los más jóvenes entran en escena con muestras infantiles y juveniles, mostrando que el semillero de talento en el Carmen sigue creciendo.

Mientras tanto, el componente académico del festival no se queda atrás. Se realizará un conversatorio sobre danza multimedial, con la participación de Melissa Palacio, y el taller “Shines”, donde se explorará la técnica corporal desde la historia del mambo, la salsa y la bachata. En palabras de Melissa: “La danza, cuando se cruza con la tecnología, multiplica sus formas de emocionar y de narrar el mundo”.
Concurso nacional y mestizaje de estilos
Uno de los momentos más esperados será el Segundo Concurso Nacional de Danza – Ritmos Latinos, en el que seis agrupaciones se disputarán el reconocimiento en géneros como tango, porro, son montuno, bachata, mambo, chachachá y bolero. Este certamen pone a dialogar tradiciones regionales con expresiones urbanas, dejando ver cómo la danza en Colombia es un territorio en constante transformación.
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A medida que transcurre el festival, el ambiente se contagia de energía. El sábado, la obra “Cartografía en Movimiento” unirá danza y música en vivo. En la noche, Ballet House presentará “Animales eróticos”, y Arcilla Danza cerrará con “Rastros de una tradición”. Las funciones tendrán acceso limitado, por lo que se recomienda llegar con anticipación. Para los espectáculos pagos, el valor oscila entre $8 000 y $16 000.
El domingo, el pueblo baila en la calle
El gran cierre será el domingo 27 de abril, con programación gratuita en el parque principal. A partir de las 3:00 p. m., el escenario será tomado por agrupaciones como Feeling Body, Géminis Academia, Show Dance y Danza Viva. Como broche de oro, la Corporación Artística Mazai, proveniente del Valle del Cauca, traerá al público una puesta en escena con identidad pacífica, ritmo ancestral y color contemporáneo.

Esta edición de Andanzas no es solo una celebración estética. Es también una declaración política y cultural. Es arte que mueve conciencias, cuerpos que relatan historias, y un pueblo, como lo es el Carmen, que se reafirma como epicentro creativo del Oriente antioqueño. La administración municipal y el Instituto de Cultura han unido esfuerzos para que este evento no solo se repita, sino que crezca. Como bien dijo uno de los asistentes en ediciones pasadas: “Venir a Andanzas es entender que el arte también transforma territorios”.

