La construcción del Metro de la 80 en Medellín avanza a buen ritmo mientras la fabricación de sus 22 nuevos trenes ya alcanza un 96 % en la fase de diseño. A cargo del gigante ferroviario chino CRRC (Hong Kong) Co. Limited, la manufactura de estas unidades tomará cerca de 18 meses en territorio asiático. Donde se estructurará el chasis básico antes de enviar los componentes a los talleres del Metro de Medellín en Bello para su ensamblaje definitivo. Pese a las tensiones financieras, las autoridades locales mantienen como meta que el sistema entre en operación comercial para el año 2029.
El proyecto del Metro de la 80 dinamizara la movilidad del occidente de la capital antioqueña.
Cada una de las 22 unidades estará compuesta por tres coches ligeros y ofrecerá una experiencia de viaje superior. Asimismo, integraran modernos sistemas de aire acondicionado, pantallas informativas y un Circuito Cerrado de Televisión conectadas directamente al Puesto Central de Control. En cuanto a su rendimiento operacional, los vehículos transitarán a una velocidad comercial promedio de 30 km/h y una máxima de 60 km/h. Reduciendo el trayecto total de 13,25 kilómetros entre las estaciones Caribe y Aguacatala a tan solo 32 minutos durante las horas pico. Para garantizar la puntualidad de los usuarios, las frecuencias de paso en periodos de máxima demanda serán de hasta tres minutos.
Metro de la 80 en Medellín
Una de las grandes ventajas de esta flota radica en su flexibilidad, pues los vehículos cuentan con la capacidad de acoplarse como un tren doble. Bajo este esquema, la capacidad se incrementará hasta alcanzar los 600 pasajeros por trayecto, permitiendo al sistema movilizar un flujo cercano a los 14.000 usuarios. Para la operación habitual se proyecta utilizar 20 trenes, dejando las dos unidades restantes como reserva estratégica para atender contingencias o refuerzos en horarios específicos.
A diferencia del tranvía de Ayacucho, el Metro de la 80 rodará enteramente sobre rieles metálicos con una alimentación eléctrica mediante catenarias de 750 voltios. Lo que representa la mitad del consumo energético que requieren las líneas A y B del metro pesado. Aunque los trenes dispondrán de avanzados parámetros de automatización, el factor humano seguirá siendo clave, por lo que mantendrán conductores al frente de cada recorrido. Por su parte, la imagen exterior preservará la línea gráfica tradicional para mantener la identidad institucional.
Revolución en la movilidad
El desarrollo del material rodante forma parte de una alianza multinacional articulada por la Unión Temporal Metro de la 80, donde CRRC sumó fuerzas con la firma portuguesa Mota Engenharia E Construcao S.A. para las obras civiles, además de la colaboración de Ineo Urban Transportation Solutions de Francia en telemática y Siemens Mobility de España en señalización y energía. Paralelamente, los frentes de obra física progresan en la zona norte con un 55 % de avance en las excavaciones de la estación Caribe. Trabajos en la que será la primera estación subterránea en San Germán y repotenciaciones en el puente sobre la quebrada La Iguaná.
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Con un trazado que abarcará 3 estaciones principales y 14 paradas integradas al paisaje urbano, este proyecto de infraestructura se consolida en la ciudad. Todo esto desde la inauguración de su metro pesado en 1995. El plan contempla la intervención de más de 2.000 metros cuadrados para espacio público y equipamiento comunitario. Asegurando un impacto integral que va más allá del transporte masivo para transformar la calidad de vida de miles de paisas.



