En un momento de gran significado, Marinilla recibió una noticia histórica con la oficialización de la declaratoria de su Semana Santa y su tradicional Festival de Música Religiosa como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación. Este importante logro fue alcanzado mediante una nueva ley de la República que recibió el respaldo unánime del Senado durante su último debate.
Este acontecimiento consolida así el reconocimiento nacional a una tradición que ha trascendido generaciones y que hoy se erige como un legado compartido.
A través de un comunicado, la Alcaldía de Marinilla celebró la decisión y destacó la dedicación, disciplina y profundo sentido de pertenencia de sus habitantes. La declaratoria abarca la totalidad de las expresiones culturales asociadas a esta tradición. Asimismo, protegiendo el valor del legado musical que ha posicionado al municipio como un referente indiscutible a nivel país.
Reconocimiento histórico a Marinilla
Más allá del reconocimiento simbólico, esta ley establece un apoyo directo a los creadores, gestores y promotores culturales del territorio. Otorgándoles el estatus de pilares fundamentales en la conservación de estas prácticas y facilitando su acceso a estímulos para fortalecer su labor.
Para seguir leyendo: La semana en la que Medellín respira cultura
Asimismo, la medida abre camino para la formulación del Plan Especial de Salvaguardia, un instrumento que garantizará la protección, promoción y sostenibilidad de estas tradiciones. Lo cual permitirá su inclusión oficial en la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial del ámbito nacional.
Por su parte, el alcalde de Marinilla, Julio Serna Gómez, subrayó la trascendencia de este hito para el desarrollo local. Señalando que la declaratoria permitirá gestionar recursos e inversión orientados a la conservación de espacios y bienes de alto valor histórico. Entre los lugares que se verán beneficiados por este fortalecimiento de la infraestructura cultural se encuentran la Capilla de Jesús Nazareno. Además, están la Plazoleta de los Mártires, la Casa de los Arbeláez y el Museo de Cristos, Cruces y Crucifijos.



