En la vereda El Vergel, en San Antonio de Prado, Medellín, la basura se ha convertido en una oportunidad. Liderado por la comunidad y la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), un proyecto convierte los residuos en materia prima para un centro agroambiental que educa, promueve la autogestión y empodera a las mujeres.
El proyecto de huertas y formación ambiental y social, surgido en la pandemia gracias a la Corporación Mujeres y Familias El Vergel (Cormufave), se consolidó con la ayuda de la UNAL. El centro, más que un simple lugar para aprender a manejar residuos, busca construir una red de conocimiento compartido.
Tecnología para la sostenibilidad
La innovación tecnológica es un pilar fundamental del proyecto. Los profesores de la UNAL, junto a la comunidad, crearon una aplicación para que las familias registren los residuos que aportan y automatizaron la huerta.
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Esta herramienta facilita el seguimiento de las contribuciones y fomenta la transparencia y la participación. “Todo fue un trabajo concertado. No llegamos a entregar una solución ya hecha”, afirmó el profesor Freddy Bolaños Martínez.
Mujeres, paz y desarrollo
El proyecto tiene un enfoque especial en el rol de la mujer. En El Vergel, las mujeres han sido fundamentales en la conservación ambiental y el trabajo comunitario. El centro busca reconocer y fortalecer su papel, capacitándolas para que se conviertan en líderes y agentes de cambio en sus comunidades.
Además, la alianza con empresas como Pirsa, expertas en gestión de residuos orgánicos, fortalece la sostenibilidad y abre la puerta a nuevas oportunidades productivas. Finalmente, con la implementación de este centro, El Vergel se posiciona como un laboratorio comunitario de transformación social y ambiental.



