El Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Silvestre atendió 334 emergencias relacionadas con iguanas este año en el Valle de Aburrá.
Cada vez es más común observar iguanas en parques, jardines y zonas urbanas de Medellín y el Valle de Aburrá. Estos reptiles han encontrado en la ciudad un entorno favorable, y su presencia suele alarmar a quienes no están familiarizados con su comportamiento. Sin embargo, las autoridades han hecho un llamado a la calma: no todas las iguanas inmóviles están en peligro, muchas simplemente están tomando el sol. Es un proceso natural y crucial para su bienestar.

Este año, el Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación (CAVR) de fauna silvestre en el Valle de Aburrá ha atendido 334 casos relacionados con iguanas. De estos, el 78% han sido emergencias como atropellos o animales heridos. A pesar de este número considerable, no todos los avistamientos son motivo de preocupación. En su mayoría, las iguanas están en su proceso natural de regulación térmica, y no representan un peligro para la ciudadanía.
¿Por qué las iguanas toman el sol?
Las iguanas son animales de sangre fría. Necesitan la luz solar para regular su temperatura corporal, un comportamiento esencial para su supervivencia. Durante horas del día, estos reptiles permanecen inmóviles, absorbiendo el calor que necesitan para mantener su energía y movilidad. Este proceso les ayuda a fijar el calcio en sus huesos, vital para su salud.
El Supervisor del CAVR, Andrés Gómez Higuita, explicó: «Es importante que las personas entiendan que las iguanas no están enfermas cuando están inmóviles tomando el sol. Están en su proceso natural de regulación térmica. Interrumpir este proceso puede estresarlas y provocar accidentes».
Este comportamiento no solo es fundamental para su bienestar físico, sino también para su interacción con el entorno. Sin el calor del sol, las iguanas no pueden moverse con agilidad ni realizar actividades básicas como cazar o aparearse.
El llamado a los ciudadanos
El Área Metropolitana del Valle de Aburrá ha recibido más de 620 interacciones este año en su línea de emergencias, muchas de ellas relacionadas con iguanas en zonas urbanas. Sin embargo, la mayoría de los casos no requieren intervención. Las autoridades piden a la comunidad que respeten a estos animales y no interfieran en su entorno natural.
Andrés Gómez Higuita hizo énfasis en la importancia de evitar la manipulación de iguanas: «Intentar tocarlas o capturarlas puede generarles mucho estrés. Aunque las iguanas suelen ser pacíficas, si se sienten amenazadas pueden defenderse«. También instó a los ciudadanos a permitir que las iguanas crucen las vías sin intervenir. En zonas urbanas, el riesgo de atropellos es alto, y es fundamental que estos animales puedan moverse libremente.
¿Qué hacer si encuentras una iguana?
Si ves una iguana en un espacio público o en tu hogar, la mejor opción es mantener la calma y no intentar capturarla. Las iguanas suelen moverse lentamente, pero si se sienten en peligro pueden reaccionar de manera impredecible. «Si una iguana está herida o en peligro evidente, lo mejor es contactar con el CAVR para que intervengan», recomendó Gómez Higuita.
El Área Metropolitana del Valle de Aburrá recordó que las iguanas, al igual que otras especies de fauna silvestre, están protegidas por la ley. Intentar capturarlas o sacarlas de su entorno puede traer consecuencias legales. Además, sacar a estos animales de su hábitat natural puede afectar su salud y bienestar, ya que tienen necesidades específicas que solo pueden ser satisfechas en su entorno.
Cuidemos nuestra hermosas y únicas iguanas
La presencia creciente de iguanas en Medellín es una señal de que la fauna silvestre busca espacios en las ciudades, lo que representa un desafío para la convivencia entre humanos y animales. Las autoridades subrayan la importancia de aprender a coexistir con estas especies, respetando su lugar en el ecosistema urbano.
Esta noticia se suma a los esfuerzos de concientización sobre la vida silvestre en zonas urbanas, destacando la relevancia de proteger y respetar a estos animales, que cada vez son más visibles en el entorno cotidiano de Medellín y sus alrededores.

