El proyecto del Metro de la 80 se consolida como un actor clave en la protección y divulgación del legado histórico y cultural de la región al participar activamente en el Encuentro Metropolitano de Vigías del Patrimonio. El evento se lleva a cabo el viernes 26 de septiembre en la Casa de la Cultura Cerro del Ángel, en Bello. Buscando reunir a representantes de los municipios del Valle de Aburrá para reflexionar sobre el papel de las comunidades en la conservación del patrimonio.
El Metro de la 80 en Medellín busca ser una obra de movilidad sostenible que incluye na gran inversión en vegetación.
La jornada, organizada por la Secretaría de Cultura de Bello bajo el lema «Patrimonio con voz propia: Comunidades que hacen historia», celebra 27 años del Mes del Patrimonio en Colombia y 26 años del programa nacional de Vigías. Además, sirve como una plataforma para reafirmar el compromiso de iniciativas de infraestructura de gran escala con la herencia cultural.
Compromiso con la memoria de Medellín
La participación del Metro de la 80 es parte de una estrategia que incluye su intervención en el primer Simposio de Historia de Medellín. En dicho evento, el proyecto presentó su enfoque en las ocho comunas de influencia directa, destacando la importancia de conectar con el territorio. A través de recorridos, talleres, exposiciones y propuestas pedagógicas, el proyecto invita a los ciudadanos a redescubrir la memoria de Medellín.
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Entre los años 2024 y 2025, en alianza con diversas instituciones sociales y culturales, ha desarrollado alrededor de 68 actividades. Estas han incluido socializaciones, talleres de patrimonio cultural, memoria e historia, y exposiciones, atrayendo a más de 2.200 participantes. Este trabajo busca invitar a las comunidades a ser protagonistas en la resignificación simbólica de su territorio.
Transformación y diálogo cultural
La presencia del Metro de la 80 en este foro es particularmente significativa. Puesto que demuestra cómo un proyecto de movilidad puede integrarse de manera armónica con la identidad. Uno de los aprendizajes ha sido el reconocimiento de que las transformaciones, como la construcción de un sistema de transporte masivo en las comunidades.
Finalmente, en este contexto, el patrimonio cultural es un elemento vivo que debe integrarse y dialogar con dichos cambios. Este compromiso con la protección del legado cultural es un pilar para el Metro de la 80, que busca ser un fundamento de la historia.



