Por: Juan Manuel Rivera Agudelo, comunicador social – periodista.
En el sector de Pilarica se encuentra la primera tienda que tuvo este barrio, que lleva 49 años. Su nombre es Finlandia granero y tienda.
Jorge Ignacio García Saldarriaga de 61 años, es el encargado de administrar este local que le entregó su padre.
Cómo nació esta idea
En este barrio no existía una tienda, debido a que todo lo que había en el sector eran casa-fincas.
Por esta razón, el padre de Jorge creyó que faltaba una tienda dentro del barrio, entonces le propuso la idea a su esposa y ella también se puso de acuerdo.
Los primeros problemas que se presentaron
Los primeros días hubo problemas para que el camión de las cerveza y gaseosas los surtiera, porque el vehículo de enorme carga no tenía cabida en aquella Pilarica de esos tiempos que contaba con rieles y calles de mala calidad.
“Nos tocaba a mi hermano y a mí con una carreta ir a la calle 80 para atraerlas, hacíamos varios recorridos para poder traerlas”.

Para poder conseguirlas, papá García trabajaba la jornada nocturna, pues aprovechaba y se iba con sus cuatro hijos a recibir el surtido desde las 5:30 am; esperaron varias horas hasta que a la 1:00 pm por fin había llegado el camión.
Cada uno llevaba dos cajas y uno de los hermanos se quedaba esperando mientras los trabajadores del camión de bebidas descargaban las cajas faltantes.
Una tienda familiar
La familia García Saldarriaga se compone de mamá y papá más cuatro hermanos, quienes han colaborado en el sostenimiento de la tienda.
“Un hermano que se aburrió de estudiar, mi papá le ofreció trabajar acá en la tienda. Al tiempo este mismo hermano se cansó y yo me quedé sin empleo, por lo que mi papá me dijo que podía trabajar aquí mientras tanto; llevó 18 años ocupándome de la tienda”, manifestó Jorge García.
Del mismo modo, Ramiro García, padre de Jorge, posee al día de hoy 96 años. Por ello, Jorge, se encarga completamente de administrar la tienda. Así mismo, este local era más conocido como la tienda de Don Ramiro.

El nombre de Finlandia nació porque un primo de Jorge llevó varios nombres en una lista a la Cámara de Comercio de Medellín para así registrar el local. En aquel papel contenía nombres como “El Verdolaga” – Nacional es el equipo favorito de la familia- , “El Ajuste” y otros. intentan, es lo importante.
Posteriormente, su primo le llama vía telefónica a Jorge diciéndole que ya estaban registrados esos nombres, sólo había nombres de países como Cuba y Finlandia, a lo que Jorge responde “¡Póngale Finlandia, hermano!”.
Por ese nombre, aterrizaron a la tienda personas de la misma tierra europea de Finlandia, debido a que amigos de Jorge invitaban a conocer el lugar y pasar un rato agradable.
Qué ocurre al día de hoy
En la actualidad, Jorge y su tienda Finlandia granero, viven un desafío al competir con otros locales comerciales como tienda D1 y Justo & Bueno, lo cual a García le ha tocado reinventarse con nuevas estrategias de ventas para ofrecer a su clientela.
“Es muy difícil, porque tienen un poder adquisitivo mayor. Y nosotros sacamos la ventaja de vender productos que ellos no poseen. La tienda es considerada como un sitio campestre, tienda de pueblo, fonda de pueblo, muy tranquilo por la naturaleza. Tenemos otro espacio completamente natural dentro del local a la que llamamos la zona VIP”, afirmó García.
Pandemia
En tiempos de la pandemia, la tienda Finlandia granero se ha enfrentado al desafío de sostenerse, debido a que antes de que llegase este problema global le iba muy bien.
“Acá venían los estudiantes del ITM y del Pascual Bravo. Sobre todo, los del Pascual Bravo; así eran en aquellos tiempos antes de que llegara la pandemia y arrasara con todo”, contó, Jorge García.
Los desafíos de Finlandia
En estos momentos, la zona donde está ubicada la tienda en el sector de Pilarica, está muy competido no sólo por grandes locales comerciales, sino que también por otras tiendas de barrio que surgen en las urbanizaciones.
Del mismo modo, el proyecto de la ampliación vial de la transversal 75 perjudica a Finlandia granero y tienda, que en ocasiones no le permite vender.
De casa-fincas a edificios
“Es un giro de 360° donde se cambia la paz por el buen aire, la divisa de los cerros por cemento en todos los ángulos. Ya no hay tranquilidad, hay mucha bulla, rumbas y tampoco dejan dormir”, planteó García Saldarriaga.

Todavía tienen clientela fiel como por ejemplo Patricia Grisales, quien visita el local desde hace bastante tiempo.
Anécdotas para no olvidar
Una de las mejores anécdotas que ha vivido Jorge García es cuando ha estado en la tienda con los ebrios.
“Hay uno que es robusto -vuelve de vez en cuando- que venía constantemente a la tienda, donde se tomaba dos rones. Después se iba para la casa a descansar y regresaba en sano juicio. Un día me dice que lo ayude a cruzar la calle, cuando me pisa el pie izquierdo -donde tengo un juanete pequeño- nos caímos en medio de la vía. En esas se aproximaba un bus de TransMedellín pitando y menos mal alcanzó a frenar. Mientras ambos nos intentamos poner de pie, el bus continuaba pitando y no nos ayudó. Hasta que llegó un vecino que iba a comprar y él sí me colaboró a levantarlo”.
Lo más difícil de realizar
Según Jorge García, lo más difícil es conseguir dinero para pagar los impuestos. Por lo tanto, para afrontar estas cuestiones, Jorge realiza promociones para sus clientes.
Asimismo, el WhatsApp ha servido como medio para que los clientes soliciten los domicilios: 311 770 0367.

