En una celebración que marca un nuevo comienzo, 36 jóvenes de Medellín se graduaron como bartenders profesionales gracias a una alianza entre el programa Parceros de la Alcaldía de Medellín y la marca de bebidas Juniper. La ceremonia se llevó a cabo en el auditorio del edificio Milla de Oro, en El Poblado.
Para ellos, este logro representa mucho más que un título, simboliza un giro radical en sus vidas. Provenientes de entornos donde la no hay muchas oportunidades, este programa les ha ofrecido una ruta clara hacia un futuro más prometedor.
Formación que transforma vidas
El proceso de formación, liderado en conjunto con el programa «Brindando Sueños» de Medellín Cocktail Week, se caracterizó por un enfoque en la disciplina, la puntualidad y, sobre todo, un cambio de mentalidad. Asimismo, se fomentó una nueva perspectiva sobre el consumo de alcohol, enfocándose en disfrutar las bebidas con equilibrio, alegría y cuidado.
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Juan David Zapata, cofundador y director creativo de Juniper, destacó que esta iniciativa es una muestra del compromiso social del gremio de las bebidas. «Como marca, queremos realizar una labor social y al mismo tiempo, contribuir al gremio de las bebidas y crear ese enlace entre los jóvenes, ahora bartenders, nuestra marca y los bares o lugares que trabajan con bebidas«, afirmó.
Oportunidades a la comunidad
Por su parte, Paulina Patiño, directora del programa Parceros, resaltó la importancia de la colaboración entre entidades públicas y privadas para generar un impacto real. «Estamos en barrios como Aranjuez, Santa Cruz, Popular, Andalucía, entre otros. Llegamos hasta allí con profesionales variados y psicólogos. Nuestro propósito es ofrecer apoyo, amor y una ruta clara a los jóvenes para que no caigan en situaciones que los pondrán en riesgo«, comentó.
Además, se hizo un llamado a la comunidad y al sector turístico para que abran sus puertas a estos jóvenes, brindándoles oportunidades laborales.
Visión a futuro
Una de las historias más inspiradoras es la de Estefanía Arango, una joven de 19 años que llegó al programa sin ningún conocimiento previo de coctelería. Tras un mes y medio de clases en el Instituto del Cóctel, se destacó como la estudiante con la mejor puntuación en el examen final. «Fue una experiencia muy enriquecedora. Pude aprender y crecer en un campo en el cual nunca creí estar«, compartió Estefanía. Para ella, el programa le dejó recetas, habilidades y un sentido de pertenencia al instituto del coctel.
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El éxito de esta primera cohorte ya se ve reflejado en el mercado laboral, diez de los 36 jóvenes graduados ya han conseguido empleo como bartenders. El resto del grupo continúa en procesos de selección, con el objetivo de aspirar a las vacantes disponibles. La visión a futuro se ha propuesto la meta de graduar a 50 jóvenes para finales de 2025 y ampliar su alcance en 2026, consolidándose como un motor de cambio social y económico en Medellín.



