La lucha feminista contra la violencia de género en Antioquia cumple 21 años
Hace más de dos décadas, un grupo de mujeres valientes alzó la voz en Antioquia para denunciar las injusticias que enfrentaban por el simple pecado de haber nacido mujeres. Un reclamo que con los años se volvió informe, luego legado y ahora un faro contra la violencia de género en la región. Lo visible invisibilizado, mujeres víctimas de violencia entre barreras judiciales y violencia institucional.
Este 30 de noviembre la Alianza Mujeres que Crean y Vamos Mujer presenta su estudio anual número 21, condensando hallazgos que estremecen, pero también esperanzan. Porque en esas páginas no solo está la cruda realidad del machismo. También laten los sueños de una vida libre para las niñas del mañana.
El sexismo mata
“Las cifras frías no reflejan el dolor detrás de cada caso”, recalcan las directoras. Pero exponerlas es necesario para dimensionar flagelos como el feminicidio, que según Medicina Legal arrebata la vida de una mujer cada 34 horas en Colombia.

Antioquia ocupa el segundo lugar nacional en esta tragedia, con 198 víctimas en 2021. La mirada machista sigue pasando factura en forma de violencia sexual, psicológica y económica contra niñas y adultas. “Inaceptable”, sentencian.
Barreras de impunidad
El informe también expone las barreras que enfrentan las sobrevivientes en su anhelo de justicia, entre funcionarios apáticos y un sistema hecho a la medida del victimario.
“Las mujeres víctimas se ven forzadas a revivir su trauma una y otra vez, mientras sus agresores quedan impunes”, critican. Urgen así reformas para poner la dignidad de las féminas en el centro, bajo el lente del feminismo.
Tejer para resistir
Entre tanta oscuridad, las organizaciones femeninas encienden una luz de apoyo. Como Alianza Vamos Mujer, asesorando legalmente a víctimas hace 25 años. También está la solidaridad de colectivos que resisten al victimario sistema con estrategias de sanación y autocuidado.

“De la fuerza colectiva nacen nuevos liderazgos para incidir políticamente”, destacan. Pues donde hay opresión, germina rebelión. Y tras 21 años enfrentando al monstruo violento, el movimiento suma más aliadas dispuestas a sanar heridas y forjar cambios.
El futuro es feminista
“La violencia de género, la violencia contra las mujeres es intolerable, venga de donde venga y quien sea el agresor. La paz comienza con nuestros cuerpos”. El grito se alza potente tras dos décadas exigiendo respeto. Y no parará hasta que cese el terror y todas puedan amar, estudiar y crecer sin miedo por ese delito de nacer mujer.
La invitación está abierta a sumar voluntades. Porque el futuro es de quienes abrazan causas justas. Únete a estas luchadoras de esperanza para que el mañana sea feminista

