El Ministerio de Justicia reiteró el 4 de septiembre que en Colombia hay sanciones vigentes para propietarios y arrendatarios que convierten sus casas o apartamentos en locales comerciales sin cumplir requisitos legales. Esta advertencia tiene como objetivo principal a quienes habitan en conjuntos residenciales y edificios bajo régimen de propiedad horizontal, donde se debe respetar el uso de suelo registrado en la escritura y el reglamento interno.

Cuando un inmueble está registrado como residencial, no puede destinarse a actividades comerciales sin una modificación legal debidamente registrada ante las autoridades urbanísticas. Esta acción evita conflictos en la convivencia y garantiza que el uso del suelo sea el adecuado.
Administración interna y sanciones en el conjunto
Las asambleas de copropietarios tienen la facultad de imponer multas cuando se violan las normas internas, iniciando el procedimiento con una notificación escrita y permitiendo presentar descargos. El valor máximo de estas multas internas equivale a una cuota ordinaria de administración del conjunto. Si el infractor considera vulnerados sus derechos, puede acudir a las inspecciones de Policía según la Ley 675 de 2001, que regula la propiedad horizontal.
Esta noticia te puede interesar: Renovación de parques infantiles y puentes peatonales en Medellín
No obstante, cuando las infracciones trascienden al ámbito interno, se aplican normas más severas como el Código Nacional de Policía y la Ley 1388 de 1997, donde las multas pueden ir desde 70 hasta 400 salarios mínimos legales vigentes. La gravedad de la infracción y la reincidencia definen el monto aplicado.
Proceso legal para modificar uso del suelo
Para que el uso comercial de un inmueble residencial sea legal, es necesario tramitar y registrar la modificación del uso de suelo ante la autoridad competente, ya sea la alcaldía o curaduría urbana. El trámite debe formalizarse mediante escritura pública y quedar registrado en la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos.
Solo así el inmueble podrá pasar de uso residencial a uso mixto o comercial, regularizando la actividad económica sin riesgo de ser sancionado. Además, la Ley 675 de 2001 faculta a los conjuntos para establecer reglas internas sobre usos permitidos, buscando preservar la convivencia y los derechos fundamentales de todos.
Obligaciones y recomendaciones para propietarios y arrendatarios
Es fundamental que propietarios y arrendatarios revisen la escritura del inmueble y el reglamento interno para verificar el uso permitido. Antes de iniciar cualquier actividad económica, deben asegurarse de cumplir con estas normas y respetar el proceso sancionatorio en caso de notificaciones por incumplimiento.

En caso de querer operar un negocio legalmente, la vía es tramitar la modificación de uso de suelo ante las autoridades. Ignorar estas regulaciones puede derivar en multas elevadas y sanciones administrativas que afectan la convivencia y la legalidad en los conjuntos residenciales.


