El tradicional Índice del pollo asado revela una caída de $2.538 en el precio del producto al cierre de septiembre de 2025, sin embargo, la inflación general sigue en el mismo marcador oscilante de alrededor del 5%. Esto es lo que está ocurriendo con este alimento tan popular en siete capitales del país.

Cartagena y Medellín son las ciudades donde el pollo asado tiene el precio más alto. En Cartagena, el valor promedio es de $42.440, mientras que en Medellín alcanza los $42.800. Por otro lado, Tunja, Villavicencio, Bogotá y Cali registran precios más moderados, destacándose que Tunja marcó un aumento del 14,5% en el último año.
Variación mensual y diferencias por ciudad
Al comparar agosto y septiembre de 2025, todas las ciudades mostraron una disminución en los precios del pollo asado, salvo Cartagena que tuvo un aumento del 7,75%. Bogotá destacó con una disminución significativa de 18,84% en la referencia, impactando positivamente en el bolsillo de sus habitantes.
Esta noticia te puede interesar: Medellín es la ciudad con el arriendo más alto
Estos datos sugieren que, aunque el precio del pollo asado puede estar bajando en ciertas regiones, la inflación acumulada influencer otros factores que mantienen la presión sobre los precios al consumidor en general.
Inflación y precios: factores detrás de la dinámica del pollo asado
Camilo Pérez, economista jefe del Banco de Bogotá, explica que los productos derivados de la carne de aves y los insumos para preparar pollo asado han tenido aumentos contenidos anuales. Esto influye en los precios finales que enfrentan los consumidores.
Además, los servicios de comida fuera del hogar contribuyen con presiones inflacionarias, especialmente el costo de la nómina, lo que también impacta el precio de platos como el pollo asado.
Proyecciones y contexto económico
La inflación para septiembre 2025 se mantiene cerca de un 5,1%, según las estimaciones de expertos. Las presiones estacionales, como el inicio del calendario escolar en colegios y universidades, suelen incrementar la inflación en este periodo.
Pese a cierres de vías y otros eventos puntuales que podrían afectar precios de alimentos, no se espera una incidencia significativa a nivel nacional. En el sector vivienda, se prevén presiones inflacionarias en la energía, mientras que en el gas habría caídas.
El Banco de la República mantiene una postura cautelosa con la tasa de interés debido a la inflación que supera la meta del 3%. También se pronostica que la inflación cierre el año por encima de ese objetivo, afectada por factores económicos complejos.




