Una historia de resiliencia y colaboración en el barrio Romeral Villa Sofia de Robledo
Margarita María Mejía Buriticá, una residente del barrio Romeral Villa Sofia en la Comuna 7, ha vivido en este vecindario durante veinticuatro años. Aunque sus raíces provienen de un pueblo llamado Puerto Nare, Margarita ha enfrentado diversos desafíos a lo largo de su vida. Sin embargo, su determinación y espíritu emprendedor la han llevado a construir un negocio que no solo sostiene a su familia, sino que también brinda empleo a otras mujeres en su comunidad.

El negocio de los uniformes surgió como una oportunidad para obtener ingresos estables en su hogar. Ella es madre cabeza de familia, responsable de mantener a sus dos hijos. Su experiencia previa en confecciones sentó las bases para su emprendimiento. Con el tiempo, la empresa ha ido creciendo y hoy día cuenta con tres máquinas: una recubridora, una máquina plana y una máquina fileteadora, con las que comenzó a tejer su sueño.
El Taller del Maestro. Más que un negocio, un legado de solidaridad
El taller de Margarita, que lleva por nombre «El Taller del Maestro» ha estado en funcionamiento durante 15 años. En este lugar, se confeccionan una amplia variedad de uniformes escolares. El cual ha establecido una relación contractual con la institución educativa Fe y Alegría San José. Además, Margarita trabaja para terceros, quienes le encomiendan proyectos específicos de confección.
Esta mujer aguerrida y valiente se ha convertido en una figura fundamental en su comunidad al ofrecer empleo a madres cabeza de familia locales. A lo largo de los años, ha brindado trabajo a más de 30 mujeres de su barrio. Las cuales no solo encuentran una fuente de ingresos, sino también un ambiente de apoyo y colaboración.
Tejiendo vínculos sociales y empresariales
El Taller del Maestro fabrica una variedad de prendas, incluyendo camisetas, chaquetas, pantalones y sudaderas. Margarita ha sido contratada para confeccionar uniformes para la institución educativa Ciudad Don Bosco, que enseña técnicas de contabilidad. Su trabajo ha sido ampliamente solicitado por esta institución.

Colaboración comunitaria y un mensaje de esperanza
Para ella es de suma importancia la colaboración de la comunidad en su barrio y hace un llamado a la solidaridad entre vecinos y amigos. Su mensaje es claro: «Tenemos que ayudarnos mutuamente, somos vecinos, somos amigos, y por eso debemos ponernos en los zapatos del otro y, si es posible, brindarles apoyo. De esta manera, construimos un territorio de personas bondadosas, un territorio de paz y progreso.»
Para contactar al Taller del Maestro, puedes enviar un correo electrónico a margaritamejia0311@gmail.com o comunicarte a través de WhatsApp al 3105286508. La historia de Margarita María Mejía Buriticá es un testimonio inspirador de resiliencia, emprendimiento y solidaridad en la comunidad de Robledo.

