Tras más de una década consagrado a investigar el Caribe colombiano, el chef colombiano Jaime David Rodríguez ha inaugurado su nuevo proyecto gastronómico llamado Boro. Un restaurante ubicado en el exclusivo hotel Wake de la ciudad de Medellín. Esta esperada apertura marca un hito muy importante en su carrera profesional porque le permite volver a explorar la enorme riqueza culinaria que posee Colombia.
Boro se suma así al exitoso portafolio de Rodríguez, como un ente vivo y en constante evolución que construirá su propia identidad a lo largo de la próxima década.
Anteriormente el cocinero se dedicó de manera exclusiva a investigar y promover la despensa del Caribe desde su famoso y premiado restaurante Celele en Cartagena. Esta estricta delimitación geográfica implicó dejar de lado maravillosos ingredientes andinos y amazónicos. Hoy, este nuevo espacio se define como un bistró contemporáneo inspirado en la despensa colombiana donde no se busca replicar el éxito de Celele. En su lugar, el chef propone explorar la materia prima nacional con un lenguaje propio y sin ataduras geográficas.
El viaje de regreso a la tierra
La elección de Medellín para este capítulo responde tanto a sus profundos lazos familiares como a la coincidencia filosófica que encontró en el hotel Wake. El bienestar en este espacio se mide promoviendo el uso consciente de alimentos reales, libres de grasas ultraprocesadas y de aditivos químicos industriales. Asimismo, Boro demuestra que la biodiversidad de la tierra colombiana es lo suficientemente rica como para sostener una propuesta de alta cocina completamente natural.
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Con este proyecto, el chef también plantea una evolución en su propio discurso culinario. Su enfoque creativo busca romper con los aburridos lugares comunes de la alta cocina actual, ofreciendo platos que no requieren de extensos discursos teóricos previos. Quienes visiten Boro descubrirán una faceta mucho más libre y espontánea de la creatividad de Jaime David. Además de su obsesión por la belleza visual en el emplatado, el chef defiende una filosofía de porciones generosas y satisfactorias.
El plato antes que el relato
Aunque el chef ha sido un gran defensor de la biodiversidad y la ancestralidad nacional, prefiere que la comida hable por sí misma a través de su sabor. De este modo, busca que el comensal se emocione primero con lo que prueba, permitiendo que la curiosidad sobre el origen de los ingredientes surja de manera orgánica y sin pretensiones académicas. Demostrando que el placer gustativo siempre debe ser la prioridad absoluta del restaurante.
Con este nuevo paso en su exitosa trayectoria, el creador boyacense consolida su posición de liderazgo internacional. Mientras expande sus propios límites creativos y redescubre su herencia culinaria. En los próximos años Boro se proyecta como un espacio vivo en constante evolución, diseñado con absoluta libertad para alimentar y emocionar a sus visitantes. Al final, este nuevo espacio en Medellín pretende ser el punto de partida para volver a recorrer y descubrir Colombia desde el plato.



