El Costurero de Aranjuez, un tejido de amistad y solidaridad

El Costurero de Aranjuez, un tejido de amistad y solidaridad

El Costurero de Aranjuez, un tejido de amistad y solidaridad

En el año 2018, Cristina Piedrahita Monsalve y un grupo de amigas se reunieron con la idea de compartir café y algo más. Entre charlas y risas, surgieron historias y sueños que dieron origen a un proyecto único llamado El Costurero de Aranjuez.

Tejiendo sueños y amistad

Al compás de las tertulias, estas mujeres comenzaron a tejer, aprendiendo y enseñando diversas técnicas entre sí. Así nació El Costurero de Aranjuez, un espacio donde el tejido se convierte en una oportunidad para crear lazos de amistad y solidaridad.

«En el primer año éramos 40 mujeres. Aprendimos técnicas diversas, desde bordado hasta macramé, y hasta hicimos un tendón para donarlo a Comfama como agradecimiento», explica Cristina, una de las fundadoras del grupo.

Más que un pasatiempo, una terapia

En el 2020, la pandemia obligó a suspender las reuniones del Costurero, pero esto no detuvo su labor. Aunque la cantidad de participantes se redujo, cada una continuó tejiendo desde casa, incluso confeccionando tapabocas para la comunidad.

Tejer requiere paciencia, concentración y creatividad. Para las integrantes del Costurero, es más que un pasatiempo: es una terapia que les permite desconectar del estrés diario y encontrar paz y tranquilidad.

Un espacio donde todos son bienvenidos

Aunque históricamente el tejido ha sido asociado con las mujeres, en El Costurero de Aranjuez no hay distinción de género. Cristina, Claudia y Gloria enfatizan que todos son bienvenidos a participar y disfrutar de la creatividad y la terapia que ofrece el espacio.

Cada puntada es una oportunidad para compartir historias de vida. Desde problemas familiares hasta logros personales, el Costurero se convierte en un espacio de encuentro donde las integrantes se apoyan mutuamente y encuentran consuelo en las manos y las palabras de las demás.

Una comunidad unida por los hilos de la vida

El Costurero no solo es un lugar para tejer, sino también para aprender. Las integrantes comparten técnicas y conocimientos, enriqueciendo así su experiencia y su habilidad en el arte del tejido.

Más que un grupo de tejedoras, el Costurero es una comunidad unida por los hilos de la vida. Cada semana, las integrantes se reúnen para compartir, aprender y sanar juntas, fortaleciendo así los lazos de amistad y solidaridad que las unen

Únete al Costurero de Aranjuez

Cada jueves, de 2:00 p.m. a 4:00 p.m., El Costurero de Aranjuez abre sus puertas en la Biblioteca de Comfama. No tiene costo alguno, solo es necesario llevar los materiales para tejer y las ganas de compartir y aprender.

Finalmente, este espacio es mucho más que un lugar para tejer: es una oportunidad de encuentro, aprendizaje y sanación. Donde cada puntada es una oportunidad para compartir historias, aprender nuevas técnicas y crear lazos de amistad que perduran en el tiempo.

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