La crisis financiera y administrativa en el Hospital Alma Máter de Antioquia ha alcanzado un punto crítico. En las últimas horas, el personal médico y asistencial de la institución se vio obligado a realizar un plantón a las afueras de las instalaciones. Con el fin de visibilizar la problemática, los manifestantes denunciaron los constantes retrasos en el pago y una ola de despidos que califican como injustificados. Asimismo, una alarmante escasez de insumos médicos básicos, una combinación de factores que ha deteriorado la calidad en la prestación de los servicios de salud.
La falta de garantías laborales ha provocado un éxodo de profesionales y un ambiente de desespero generalizado.
Según los testimonios, algunos empleados se han visto obligados a dimitir debido al impago prolongado de sus sueldos y de la Administradora de Riesgos Laborales. Daniel Esteban Pérez Marín, urgenciólogo y exempleado de la institución, alertó que las renuncias y el despido injustificado han disparado de forma desmedida la carga laboral de quienes quedan. Asimismo, multiplicando exponencialmente el número de pacientes asignados a cada profesional.
Emergencia en el Alma Máter
Esta reducción del personal y la carencia de herramientas de trabajo están impactando de manera directa los tiempos de respuesta ante emergencias médicas. Fabián Durán, médico general del hospital, explicó que para obtener la autorización de ayudas diagnósticas urgentes dependen de un centro regulador. Este proceso de solicitud suele presentar demoras, una variable que, de acuerdo con el personal médico, pone en serio riesgo la vida de los usuarios.
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Como suele ocurrir en los escenarios de inestabilidad hospitalaria, los pacientes y sus familias son quienes asumen las peores consecuencias del conflicto. El descontento y la preocupación social van en aumento, tal como lo manifestó Henry Camacho, hijo de una usuaria afectada, quien expresó la profunda tristeza familiar al atestiguar el deterioro progresivo de una institución que solía ser un referente de atención en la región. Mientras tanto, la brecha en la remuneración sigue creciendo; los trabajadores reportaron que a varios médicos generales se les adeudan hasta tres meses de salario.
Sin insumos ni especialistas
Por su parte, las directivas del Hospital Alma Máter informaron que el pasado viernes, se efectuó un abono a la deuda salarial. Asimismo, aseguraron que se proyecta realizar otro pago en el transcurso de esta semana. No obstante, la administración reconoció que los recursos siguen siendo insuficientes, responsabilizando de este déficit a la cartera morosa que sostienen con la Nueva EPS y Savia Salud.
En medio de esta asfixia económica, el panorama futuro de la institución luce cada vez más restrictivo para la comunidad antioqueña. Se conoció que el centro asistencial ya se encuentra adelantando un trámite formal ante la Secretaría de Salud de Antioquia. Con el objetivo de clausurar definitivamente el servicio de hospitalización pediátrica. De esta manera, la continuidad de este espacio esencial para la atención infantil de la región quedará bajo la estricta responsabilidad del ente gubernamental.



