La_UdeA_transforma_la_aviacion_sostenible_en_Colombia_

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La UdeA transforma la aviación sostenible en Colombia

La Universidad de Antioquia (UdeA) está marcando un hito en la aviación sostenible del país con el desarrollo de un combustible sostenible de aviación. Este biojet es producido a partir de aceite de palma. Este proyecto, que trasciende la academia para convertirse en una alianza estratégica entre la universidad, la empresa y el Estado. Buscando posicionar a Colombia en la vanguardia de la energía limpia para el sector aéreo.

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El biojet puede reducir significativamente las emisiones de gases de efecto invernadero hasta en un 86% en comparación con los combustibles de aviación convencionales.

El biojet UdeA, ya probado exitosamente en microturbinas de aviación reales, representa una alternativa crucial al combustible tradicional Jet A-1 derivado del petróleo. Además, el SAF se genera a partir de materias primas renovables, como aceites vegetales, animales o residuales. Lo cual ofrece una ruta tangible para que la industria aérea reduzca su huella de carbono.

De prototipo a promesa energética nacional

El proyecto es liderado por el grupo de investigación procesos químicos industriales y el grupo manejo eficiente de la energía de la Facultad de Ingeniería de la UdeA. La iniciativa cuenta con la colaboración de la Universidad de La Guajira, Fedepalma, la empresa IEA Instruments y el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación.

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Aunque la producción del prototipo es de un litro de biojet por día, este avance simboliza la promesa de transformar la matriz energética de Colombia. El país, comprometido a reducir un 51% de sus emisiones de gases de efecto invernadero para 2030. Enfrenta un consumo anual de combustible fósil que oscila entre 550 y 600 millones de galones, con la Fuerza Aérea Colombiana consumiendo cerca de 10 millones de galones de Jet A-1 anualmente.

Pruebas rigurosas en turbinas

«Anticiparnos con SAF no es un lujo, es una necesidad estratégica», señaló el Mayor Mauricio López, especialista de fomento aeronáutico de la Autoridad Aeronáutica de Aviación del Estado. La validación final de este combustible sostenible se realiza en los laboratorios de la UdeA. Donde el grupo Gimel utiliza una microturbina de aviación real para evaluar el desempeño de las mezclas. «Somos la primera universidad en Colombia en probar un biojet producido localmente en este tipo de equipo», afirmó John Ramiro, investigador del grupo Gimel.

Las pruebas se inician con mezclas graduales, incorporando el biojet en proporciones de 1%, 2% y 5% con el Jet A-1 convencional como base. Esto responde a los estrictos requerimientos de la industria, que aún no permite operar aeronaves exclusivamente con combustible sostenible. El objetivo es medir con precisión el comportamiento del motor y las emisiones, incluyendo aquellas no reguladas y con alto impacto en la salud humana.

Tejiendo una nueva economía

La meta del proyecto es una nueva economía que utilice la riqueza agrícola del país para generar valor energético. Además, esto implica crear cadenas de suministro locales que beneficien desde el pequeño cultivador de palma hasta las aerolíneas internacionales, siguiendo el ejemplo de otras naciones.

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Finalmente, la iniciativa de la UdeA tiene un profundo potencial económico y de soberanía tecnológica para Colombia. Al transformar la materia prima local en un producto de alto valor estratégico como el combustible sostenible de aviación. Así el país se asegura una posición clave en la cadena de suministro energética del futuro. Este desarrollo reduce la dependencia de combustibles fósiles importados y fomenta la innovación aeronáutica y química a nivel nacional.

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