Luz Marina, la mujer que no deja de soñar

Luz Marina, la mujer que no deja de soñar

Luz Marina, la mujer que no deja de soñar

Recorriendo las calles de Robledo, diagonal al centro de reclusión de menores (La Pola) y al frente de la UVA Los Guayacanes. Encontramos un carro de comida móvil, en el que venden productos fritos con excelente sabor y cálido servicio.

La propietaria es Luz Marina López, amalfitana. Quien desde hace siete años comenzó con este emprendimiento.

Esta mujer, madre de dos hijos, cabeza de familia, es orgullosamente propietaria de una microempresa dedicada a la elaboración y posterior venta de productos fritos a base de maíz.

Épocas difíciles con la frente en alto

Casi una década atrás, Luz Marina trabajaba en el Centro de Atención al Joven Carlos Lleras Restrepo ‘La Pola’. Su hijo, Alexander, resultó tener un problema de déficit de atención. Ella decidió dejar ese empleo, para dedicarse al cuidado del menor.

La salud mental de Luz Marina empezó a afectarse, más aún cuando la relación con su esposo finalizó. Ella creyó que la vida se le estaba acabando, no encontraba salida y la depresión se hacía presente.

Mientras luchaba con la tristeza, acudía con su hijo a citas donde el psiquiatra, el psicólogo y el neurólogo para tratar el problema que aquejaba al niño. Además, los llamados del colegio del joven eran constantes, por los problemas que ocasionaba.

Cambio de vida por un mejor futuro

Esta guerrera pensaba en alternativas viables para generar ingresos y poder cuidar a Alexander. Pero no encontraba soluciones; puesto que en una compañía no iban a darle los permisos para prestarle la atención necesaria al muchacho.

Un amigo le regaló una pequeña máquina freidora. Luz Marina analizó la situación y vio en la venta de empanadas la solución a su falta de dinero. Así, inició ‘Horuz, Empanadas y Pasteles’.

El sitio elegido para arrancar se escogió estratégicamente. Cuando Luz decidió emprender, a la par, se llevaba a cabo la construcción de la UVA Los Guayacanes. Al frente de su lugar de trabajo.

Horuz, Empanadas y Pasteles, todo un emprendimiento

Ella sabía que los trabajadores que iban a laborar allí, estarían siempre antojados de tinto y empanadas. Por lo que empezó a abrir su carro de fritos a las 8:30 a.m. y este tuvo una gran acogida.

Con el pasar del tiempo, el negocio fue prosperando y Luz incluyó en el menú la arepa de huevo, el buñuelo. El producto estrella que se gana los aplausos de todos, junto al pastel de pollo.

Este es 100% artesanal. La masa es de maíz puro, masa que ella diariamente prepara, y el pollo es jugoso y exquisito. Al probarlo, las personas comprenden la razón por la que ella vende tanto durante el día.

Rico sabores e infinitas opciones

Además de las empanadas, las arepas de huevo, los buñuelos y los pasteles de pollo, ella elabora fritos a pedido del cliente. Produce alimentos con los ingredientes que prefiera el comensal, lo único, es avisarle con previa anticipación. Así pues, Luz Marina tendrá el producto con champiñones, tocineta, maicitos y muchos más ingredientes.

El plus de Horuz, es que elaboran productos con base en el presupuesto del consumidor. Si alguien tiene $500 pesos en el bolsillo, no tendrá problema, pues se le elaborará un frito con ese presupuesto. En este lugar no importa la capacidad adquisitiva.

Años después, Luz logró sacar a su hijo adelante y que el crecimiento de su negocio fuera exponencial. Alexander pudo graduarse del colegio e ingresó a la universidad. Mientras que su negocio, no para de moverse desde que abre hasta que cierra.

Duro es el camino al éxito

Al ser interrogada sobre lo que siente por el reconocimiento de la gente, entre lágrimas de orgullo, esta mujer recordó el difícil camino que le ha tocado atravesar. A ella nadie le regaló nada, todo se lo ganó a pulso y con verraquera.

Durante la pandemia, Luz tuvo que reinventarse y empezó a trabajar desde su casa. Su hija, quien es un apoyo constante, vio en las redes sociales una posibilidad de moverse cuando nadie podía salir de sus hogares.

La distribución de los productos se realizaba a domicilio en todo Medellín y el área metropolitana. Además, desde su casa, la señora López les vendía a quienes iban a tocarle la puerta.

Grandes planes a futuro

Horuz, Empanadas y Pasteles tiene una gran proyección. A futuro busca distribuir en tiendas y supermercados los productos congelados. Esta marca quiere ser reconocida y va por buen camino.

Hay que recordar que abre al público de 8:30 a.m. a 1:00 p.m. todos los días. A excepción de los lunes, donde disfruta de un merecido descanso. Además, esta microempresa está en capacidad de atender todo tipo de eventos.

“Yo tengo un sueño: llevo muchos años dedicada a mi negocio y a mi hijo. Por eso considero que llegó la hora de pensar en mí y deseo mucho poder irme para San Andrés totalmente sola, sin nadie. Solo quiero sentarme en el mar, tranquila, a disfrutar de todo lo que he logrado, y espero que ese viaje pueda hacerlo en diciembre, el mes de mi cumpleaños”.

Por: Sebastián Gómez Hidalgo – Comunicador Social.

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