Las voces de la tierra vuelven a ser escuchadas en Medellín. Desde la comuna 10 – La Candelaria, 93 familias indígenas y afrodescendientes han recibido atención en salud con un enfoque que honra su identidad. En medio del bullicio urbano, el diálogo entre la medicina ancestral y la convencional florece como un acto de dignidad.

El programa Medellín Te Quiere Saludable ha tejido puentes entre los saberes tradicionales y los sistemas médicos actuales. A través de este acompañamiento intercultural, mujeres gestantes emberá reciben atención perinatal sin renunciar a sus rituales, fortaleciendo así sus raíces mientras cuidan nuevas vidas.
En su idioma, con su visión
54 familias han accedido a diagnósticos y tratamientos en su lengua materna. Esta medida ha sido clave para mejorar el entendimiento, pero sobre todo, para generar confianza. Como complemento, más de 97 consultas con sabedores ancestrales han permitido armonizar los cuerpos y los territorios desde una visión espiritual y comunitaria.
Además, 50 mujeres indígenas han sido acompañadas con pedagogías en sus propios hogares. A través de estas visitas, se han identificado riesgos de salud, creado redes de apoyo y reforzado el autocuidado. “Nos explicaron todo en emberá y nos sentimos seguras”, expresó una de las madres beneficiadas, resaltando el impacto del respeto cultural.
Acciones que transforman la convivencia
Paralelamente, en instituciones educativas públicas y privadas se han desarrollado más de 40 intervenciones para fomentar el respeto por la diversidad. Espacios de diálogo intercultural han fortalecido la convivencia escolar, reduciendo prácticas discriminatorias y valorizando la riqueza étnica en fechas conmemorativas y actividades escolares.
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Asimismo, estas intervenciones han motivado a docentes, estudiantes y personal administrativo a adoptar posturas más inclusivas. “Ahora entendemos por qué es importante celebrar nuestras diferencias”, comentó una docente tras una jornada pedagógica con enfoque étnico. Poco a poco, Medellín transforma sus aulas en escenarios de equidad.
Saberes afro y salud integral
En cuanto a la población afrodescendiente, el Comité de Salud Propia NARP ha liderado acciones con respeto a sus prácticas culturales. Desde tamizajes cardiovasculares hasta métodos anticonceptivos, la atención se ha centrado en la prevención integral. Además, se han realizado pruebas rápidas de VIH y sífilis, todo en contextos comunitarios, cercanos y respetuosos.

Esta estrategia, que combina saberes ancestrales con procedimientos médicos contemporáneos, ha generado un cambio positivo. En los barrios donde antes solo se veían cifras, hoy se reconocen nombres, historias y memorias colectivas. “Nos sentimos acompañados sin perder lo que somos”, comentó uno de los líderes afrodescendientes del sector.
Medellín, referente de salud intercultural
Gracias a este esfuerzo, Medellín se consolida como referente nacional en salud intercultural. La confianza comunitaria ha crecido, al igual que el reconocimiento de derechos colectivos. La salud, entendida como un derecho, ahora es también un símbolo de inclusión.
De este modo, la ciudad se proyecta hacia un modelo de atención que no impone, sino que dialoga. Que no reemplaza, sino que integra. Porque cuando la medicina escucha a las comunidades, se convierte en una herramienta poderosa de transformación social.

