Por: Julián Mejía Santamaría Comunicador| Comunicador Comunicador Social- Periodista
En la ciudad de Medellín, se adelantan diversas estrategias prevención y atención de la violencia hacia la mujer.
Una de ellas tiene que ver con Telaraña Violeta, un grupo que cuenta con las características como la sororidad, el arte, que empezó en la comuna uno, y traspasa fronteras. Ahora hay integrantes de distintas partes de la capital antioqueña.
Ahora Telaraña Violeta, antes Mujer, Joven y Vida, es un proceso que ha estado durante muchos años en la lucha, por romper roles de género y estereotipos en la sociedad, que pretenden mantener en círculos de violencias a las niñas y mujeres.

Contra quién luchan
En una lucha constante, mujeres jóvenes han encontrado círculos de confianza, de la palabra, también del activismo consciente, como las mejores estrategias para irrumpir en una sociedad patriarcal en la que se vive, la cual como muchas otras mujeres piensan, sueñan y gritan ¡Se va a caer! Debido a que, se indignan por cada acoso, violación y asesinato hacia las mujeres.
“Y no porque seamos sectarias o las muertes de los hombres no nos importe, porque el formarnos políticamente también nos ha permitido reconocer como la cultura violenta. También, la violencia roba cada día seres queridos de nuestras vidas, sin embargo, sigue siendo alarmante encontrarnos hechos tan aberrantes como los son los feminicidios.” Expresó Alejandra Ossa, integrante del grupo.
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Las tristes estadísticas
Según estadísticas de Unwomen, 35% de las mujeres de todo el mundo ha sufrido una agresión física o sexual. También, se estima que en el 2017, perdieron la vida 87.000 mujeres. El 58% de esta cifra fue cometida por la pareja sentimental, en este caso feminicidios.
Por otro lado, las mujeres en Colombia han sufrido los horrores del conflicto armado, puesto que según cifras de Sisma Mujer, se estimó que más de 800.000 mujeres habían sido víctimas de violencia física o sexual en el territorio colombiano durante el período de 1990-2015.
Reivindicación de la lucha
Keissy Restrepo, integrante de Telaraña Violeta, habló con Habitante Siete acerca de la lucha y la reivindicación que busca el grupo de Teleraña Violeta . «Con nuestras acciones queremos borrar la normalización de la violencia hacia las mujeres.
Entender que se deben borrar los estigmas culturales que se imponen sobre la mujer, y tener una sororidad en el momento de actuar «. También, hablando con las mujeres partícipes de esta iniciativa, relatan una nueva manera de comunicación.

Esto, no pasa por la manera tradicional de interactuar, sino que tiene un cambio en la formación de los lazos que crean entre las ellas, las mujeres.
Las diferentes maneras de crear conciencia
Según la RAE, la sororidad se trata de la unión entre mujeres para lograr un empoderamiento colectivo. Y esta definición se ejemplifica la construcción grupal de Telaraña Violeta.
La formación política que realizan interna es para ser multiplicada en diferentes escenarios sociales como la casa, relaciones interpersonales, colegios y por qué no la calle; acciones desarrolladas a través de procesos pedagógicos, artísticos y de movilización para la transformación de imaginarios.
Medidas de cambio
Es por esta razón que, Telaraña Violeta tiene un valor agregado sobre el cambio de pensamiento que se tiene en la ciudad de Medellín.
Proceso que es y será un sueño, en la medida en que el Estado y la sociedad sigan fomentando que existe algún sexo débil, que se deben cuidar y proteger a las mujeres.
Se debe garantizar los derechos al ser humano y no sólo por ser mujeres, porque de lo contrario se estaría justificando que existe un peligro inherente que no se puede cambiar, cuando en realidad, sí se puede desde:
- Emprender procesos de transformación.
- Los micromachismos de las prácticas guerreristas.
- Superioridad que existen en nuestro planeta.

Porque, no es únicamente en Medellín o en otro país, son violencias generalizadas.
Sociedad libre de violencias
Las mujeres eligen las banderas de lucha, rebeldía, resistencia y utopía para que las estructuras impuestas que separan a los hombres y las mujeres de una equidad de género sean transformadas por una sociedad libre de violencias.

