La protección de la niñez en Antioquia enfrenta un panorama crítico tras revelarse que la apertura de nuevos hogares sustitutos en Medellín, el Área Metropolitana y el Oriente cercano ha caído más del 50% en los últimos tres años. Cerfami, operador del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), manifestó su profunda preocupación ante esta tendencia regresiva.
La demanda de cupos para menores que han sufrido violencia, abuso o abandono se mantiene constante en la región.
Las cifras presentadas por la entidad son contundentes y muestran un debilitamiento progresivo del programa. Mientras que en el año 2023 se lograron aperturar 46 nuevos hogares, la cifra descendió a 43 en 2024 y se desplomó a solo 20 durante el año 2025. Luisa Fernanda Guzmán Álvarez, trabajadora social de Cerfami, calificó la situación como alarmante y señaló que el desconocimiento de la modalidad, sumado a la dificultad para cumplir con los requisitos legales, está dejando al sistema sin familias suficientes.
Rigurosidad del proceso
Los hogares sustitutos cumplen una función vital al ofrecer un entorno familiar temporal a menores cuya situación jurídica está por definirse. Ya sea para retornar con sus familias biológicas si estas garantizan sus derechos, o para iniciar un proceso de adoptabilidad. Actualmente, Cerfami cuenta con 160 madres sustitutas que atienden hasta 400 cupos, pero el sistema sufre bajas constantes.
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Uno de los principales obstáculos radica en la rigurosidad del proceso y el nivel de compromiso exigido. De cada 30 personas que asisten a los talleres informativos, usualmente solo una logra completar con éxito todas las etapas. Entre los requisitos se encuentran tener un máximo de 55 años al postularse, contar con disponibilidad de tiempo, poseer una red de apoyo para emergencias.
Labor y vocación
Sandra Patricia Vélez, quien lleva 18 años ejerciendo esta labor y ha acogido a más de 50 niños, define la experiencia como una vocación de 24 horas que transforma tanto a los menores como a los cuidadores. Destacando que el aprendizaje en pautas de crianza y el crecimiento emocional son las mayores recompensas de este servicio voluntario.
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Existen diversas modalidades de acogida para adaptarse a las necesidades de la infancia. Desde el hogar tradicional, que recibe hasta tres menores, hasta hogares especializados para niños. Ante la escasez de voluntarios, Cerfami y el ICBF hacen un llamado urgente a la solidaridad ciudadana. Las familias interesadas en vincularse pueden obtener información en la sede de Cerfami en el sector Estadio Suramericana de Medellín.


