Por: Juan Manuel Rivera Agudelo-Comunicador Social-Periodista en formación.
La siguiente historia se basa en una producción de EPM de su programa Camino al Barrio.
Actualmente donde se ubica Brisas de Robledo, pertenecía este terreno al abuelo de Irene Bolívar, Francisco Eladio Bolívar Penagos.
Este terreno era una finca con ganado suelto, donde también se cultivaba maíz, maicito y fríjoles.
Más tarde Francisco Bolívar, les dejó este terreno a sus dos hijos -el tío Simón y el papá de Irene-. El legado de este lugar lo hizo con el propósito de que a sus nietos no iban a estar en la calle.
Adicionalmente, realizaron las escritura de este terreno divido entre mitad y mitad para el tío Simón y el papá de Irene.
«Estudiamos en la escuela de Picacho. Correteábamos, buscábamos la leña. Porque sólo se cocinaba con leña. Y así nos quedamos aquí». Expresó, Irene.
Después, el padre de Irene no le iba bien con el trabajo de la albañilería y se encontraba enfermo. Por esta razón, habló con su esposa para decirle que deseaba vender una cuadra del terreno.
Asimismo, se consiguió un ingeniero que trazó perfectamente los lotes en dimensiones 10×40 metros cuadrados. Además. ofreció varas con las que se podía separar las viviendas y de esa forma se construyó el barrio Villa Claret.
«Cuando nosotros vinimos a este barrio, nos tocaba trasladarnos desde Monteloro; nos tocaba traer los mercados de allá. Cuando traíamos el material, debíamos pasarnos al seminario de los Claretianos a que nos prestaran la clave. A pesar de que no fuéramos familiares se vivía como su fuéramos una familia; se vivía en cualquier casa, donde comíamos y dormíamos, aun así al otro día nos pegaran una pela, pero sabían nuestros padres que estábamos dentro del mismo barrio. Los colonizadores de este barrio son como de la familia». Relató Gustavo Restrepo, habitante de Villa Claret.
«Un barrio, un paraíso como este no se vuelve a ver en Medellín». agregó Restrepo.
Por otra parte, Luz Norelia Pérez, proveniente de Puerto Boyaca, cuenta su arribo al barrio Villa Claret «El abuelo mío había comprado un terreno aquí en Villa Claret. Y empezamos nosotros aquí con función al barrio».
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Consuelo Parra, habitante de Villa Claret desde hace 20 años, cuenta que en los comienzos de este barrio sólo había piedras, maleza y casas pequeñas.
Posteriormente, en los años 70´s se creó la Junta de Acción Comunal (JAC). También, los domingo se reunión para mejorar las estructuras urbanas del barrio como el diseño de las escaleras.
También, gestionaron el asunto del transporte, debido a que el acceso al transporte público era más abajo del barrio Villa Claret, precisamente en la zona de Kennedy.
Al sol de hoy, el barrio Villa Claret goza de agua potable, luz, servicio de telefonía, los cuales han permitido que la comunidad de este sector sientan una alegría inmensa en sus rostros.

